Un viaje de Bodas es algo realmente especial e irrepetible, y como tal todo debe ir meticulosamente programado. Bueno, tal vez un punto de aventura no viene mal tampoco.
Nuestro viaje, perfectamente diseñado por Tour38, consistió en 3 maravillosas capitales (Berlín, Praga y Viena), conectadas por dos viajes en tren que fueron sencillamente encantadores.
Recogida en el Aeropuerto de Berlín, y llegada al Hotel. Al ser el destino en el que menos tiempo íbamos a pasar, había que aprovechar bien el tiempo, por lo que el día y medio que allí estuvimos fue un no parar. Gracias a la planificación, vimos en poco tiempo gran parte de lo que se considera esencial en Berlin, Zona del muro, Reichstag, Isla de los Museos, memorial del Holocausto, la columna de la Victoria, puerta de Brandenburgo, Catedral, etc.
Eso si, nuestras caras de agotamiento tras semejante marathon, y mas dos días después de la boda, no tienen precio. Ah, también disfrutamos de nuestro cuarto Brewdog, cervecería artesana escocesa con bares por toda Europa.

Un maravilloso viaje en tren desde Berlin a Praga, nos transporto a esa maravillosa ciudad. 3 días por delante, 3 días a tope de visitas, conociendo sus puntos más emblemáticos y disfrutando de su gastronomía y sus bares.
Pudimos recorrer el Moldavia en barco, una vez visitado Castillo y Catedral de Praga, pasear por la plaza Wenceslao, visitar muchas muchas veces la ciudad vieja, donde nos tomamos unas pocas cervezas; pudimos ver el reloj Astronómico, ir al impresionante cementerio judío, y enamorarnos perdidamente del Puente de Carlos, uno de los sitios más impresionantes que hemos visitado. Como anécdota, pudimos ver un partido de la elección española en un divertidísimo pub irlandés.

Otro viaje en tren , en este caso en primera a un precio imbatible, nos llevó a Viena, donde nos quedamos asombrados de la espectacularidad de la ciudad. Tal vez la palabra que mas se ajusta, es Majestuosa. 3 días en el templo de la música clásica, donde también disfrutamos de un concierto de metal, que nos encanta. Visitamos la Opera de Viena, el impresionante Palacio Imperial de Hofburg, el no menos increíble Palacio de Beldevere, la apabullante Catedral y el no menos espectacular ayuntamiento…
3 días de no parar, pero descubriendo maravilla tras maravilla.
Para irnos, de nuevo un chofer para llevarnos al aeropuerto, con el comentamos aspectos de Austria y su elevado precio para todo.

Y poco más, de vuelta en España, con los maravillosos recuerdos que nos llevamos, y la gran sensación de haber acertado con Tour38 para echarnos una mano en esta increíble Experiencia.

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